domingo, 15 de mayo de 2016

Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2016

Quiero compartir mi experiencia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2016. Esta se desarrolló desde el 21 de abril al día 9 de mayo en el previo de La Rural. 


No es la primera vez (y espero que no sea la última) que asistí a dicha feria, pero estar presente en tan magnífico evento me generó ansiedad. Soy de Mar del Plata, una ciudad ubicada a aproximadamente 400 km de Buenos Aires y que conlleva un viaje de alrededor de 5 horas. Por lo que se pueden imaginar que estar esa Feria del Libro no es sencillo económicamente ni en la organización temporal. Este año fue complicado en todos los sentidos, ya que si no era por una razón u otra algo deseaba imponerme la ausencia a la feria. Pero finalmente logré cumplir uno de mis mayores deseos del año.

Viajé a Buenos Aires desde el viernes 22 al domingo 24 de abril. Por lo que a la feria asistí 2 días seguidos (viernes y sábado). Y mi felicidad fue enorme: creo que ustedes pueden entender la sensación de gratificación y plenitud que se siente estar rodeados de libros. Me agradó mirar a todos lados los bellos stands, mirar la cantidad de novedades y ver a niños pequeños con sus familias entusiasmados por los libros. La felicidad no entraba en mi cuerpo, logrando que mantenga una sonrisa permanente en el rostro y no importara el cansancio que pudiese sentir al caminar tanto entre los pasillos y pabellones.

El viernes 22 de abril tuve la oportunidad de asistir a la presentación del libro “Cala y Cruz: Las dos caras de la comunicación”, conferencia dada por Camilo Cruz. Fui sin conocer a Camilo, solo por interés al tema de la comunicación. Debo decir que fue una charla muy entretenida y reflexiva a nivel personal. Por lo que considero que valió la pena estar presente.

El resto de mi tiempo (momento en que no estuve en la conferencia) lo dediqué a recorrer la feria, buscar ofertas y gastar cada centavo llevado en libros. No me alcanzaron los ojos para admirar tanta magnitud del evento. Las horas transcurridas ahí (ni el dinero) no fueron suficientes. Si me dieran la oportunidad, estaría presente cada día de la Feria.


En resumen, a pesar de no haber sido el fin de semana deseado para visitar la Feria del Libro (yo hubiese escogido el último fin de semana pero por exámenes no fue posible asistir en dicha fecha) y no haber comprado todo los libros que tenía planeado (pero a pesar de ellos compré varios) disfruté cada momento. Fue una experiencia mágica, única, que deseo poder revivir en otra oportunidad.

Este es mi pequeño comentario con respecto a la feria. Si quieren consultarme o preguntarme algún detalle, o si fueron y desean comentar su experiencia no duden en hacerlo.

1 comentario:

  1. ¡Hola! La verdad que es una lástima todo esto de los precios, yo no me canso de decir que tal evento para "fomentar la lectura" debería ser con entrada gratuita para todo el mundo. Con los pasajes lamentablemente no hay mucho que se pueda hacer, pero de todas maneras me alegro mucho que hayas podido asistir, cuesta pero si podes ir a la FILBA es una oportunidad única, cada año es más emocionante. Este año fui también dos días y la pasé genial.
    ¡Que bueno que pudiste ir a la presentación!
    Un beso

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